Con la llegada de la esperada última temporada de Juego de Tronos, he experimentado una sensación que había perdido por culpa del consumo voraz de contenido. Ver con pausa y reflexión cada uno de los capítulos de la serie, me están haciendo replantearme si la forma de ver las series actualmente son las que se acabarán quedando en unos años o cambiarán. Se me ocurren opciones híbridas, que pueden ser una alternativa a los extremos. Os la cuento tras el salto.

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